Lo creamos para nuestros maestros, pero sirve en cualquier lugar donde un baño químico se queda corto y construir uno en obra no se justifica, ni por el costo ni por las semanas de maestros que toma.
La piscina
Los niños entran mojados a la casa, el piso queda resbaloso y siempre hay alguien esperando afuera del baño.
Con el baño junto a la piscina nadie cruza el living mojado, y la ducha exterior saca el cloro, el pasto y la arena antes de entrar.
El quincho y los asados
Cada asado es un desfile de invitados por el pasillo de la casa y, al final de la tarde, toda la loza termina en la cocina.
El baño queda al lado del quincho, con lavaplatos y mueble para lavar y guardar ahí mismo. La casa se queda tranquila y limpia.
La parcela sin casa
Compraste el terreno, pero cada visita dura poco: no hay dónde ir al baño, lavarse las manos ni preparar algo de comer.
El baño llega primero y te deja disfrutar la parcela desde ya. Cuando construyas la casa, se le suma un techo hacia el lado y una parrilla, y queda como baño exterior para la piscina y el quincho.
Glamping, camping y cabañas
Tus huéspedes pagan por dormir en la naturaleza, no por caminar de noche con linterna hasta un baño compartido.
Un baño propio, con ducha caliente, junto a cada domo o cabaña. Se instala sin obra y, si cambias el diseño del terreno, se traslada.
Obras y faenas
La cuadrilla almuerza en el auto o sentada en un balde, y el baño químico se pone insoportable a mitad de semana.
Baño conectado con agua y una cocina exterior con lavaplatos. Con una mesa plegable y un toldo al lado, los maestros almuerzan como corresponde. Al terminar, el módulo se va a la siguiente obra.
La obra de tu casa
Mientras construyes pagas todos los meses el arriendo de un baño químico que, cuando la casa está lista, se llevan.
Ese arriendo te lo ahorras: tus maestros usan un baño de verdad durante toda la obra y, cuando te cambias, el módulo se queda para la piscina o el quincho.
Campo, viñas y temporadas
En la cosecha llega el equipo de temporada y el baño más cercano está en la casa, a varios minutos del trabajo.
El baño y la cocina van donde está el trabajo y se mueven si cambia el cultivo. Terminada la temporada, siguen sirviendo el resto del año.
Eventos, clubes y canchas
Cada matrimonio, campeonato o temporada de pádel obliga a arrendar baños químicos o a prestar el baño de la casa.
Un baño fijo, con terminaciones que se ven bien de cerca, que se paga una vez y queda listo para cada evento.